Entrevista | 08/09/2026
“¿Falta de hambre? A mí no me ha pasado". Sus números lo acreditan. 40 Mundiales a sus 39 años, porque Toni Bou (Piera, 1986) no cumple la cifra redonda hasta el próximo mes de octubre.
Toni Bou: “Invicto no me retiro, seguro”
El campeón del Repsol Honda visita AS con su 40º Mundial en 20 años. “Algo que me falta es perder y volver a ganar”, asegura, sin miedo al fracaso.
“¿Falta de hambre? A mí no me ha pasado". Sus números lo acreditan. 40 Mundiales a sus 39 años, porque Toni Bou (Piera, 1986) no cumple la cifra redonda hasta el próximo mes de octubre.
Y dentro de sos 20 años de competición en los que ha ido ganando dos Mundiales por año, también suma 99 victorias y 117 podios en 129 participaciones en el X-Trial (indoor); además de 175 victorias y 235 podios en 290 participaciones al aire libre, en el Trial GP.
El catalán es toda una leyenda viva, no solo del motociclismo, sino del deporte, y todo un ejemplo a seguir en cuanto a implicación y pasión, porque pese a ganar constantemente, siempre mantiene viva la motivación, porque siempre hay algo en lo que mejorar.
De hecho, no hay tiempo para grandes festividades, porque la semana que viene vuelve la competición y en la mente del campeón está su objetivo de acabar la temporada invicto: “Solo lo he hecho una vez en toda mi vida, en 2019. Tendría historia hacerlo este año con todo lo que ha pasado, pero sí, lo intentaremos”.
Porque el año no ha sido fácil para un Bou que hace que todo parezca muy fácil.
El español comenzó el año con un hombro tocado, teniendo que adaptar su estilo a sus carencias físicas y, en una temporada que puede ser perfecta, siempre ha tenido que estar pendiente de su condición, la cual, revisará esta misma semana, según confiesa a AS en una visita a la redacción apenas unos días después de coronarse: “Intentaré ir con el médico antes a verme esto... a ver qué pasa. No sea que hagamos la resonancia y vea algo que no toque”.
Aunque confía en que todo irá bien porque sus sensaciones le dicen que “está mejor de lo que estaba”, aunque siempre es necesario la opinión de un profesional, no sea que “vea algo que se está desgastando demasiado”, porque “entonces sí que operaría”.
Pero, por ahora, es algo que sigue descartando, sobre todo por un Mundial que vuelve a empezar el próximo mes de noviembre, con el X-Trial en Madrid (28 de noviembre) y al que llegará con la misma motivación que siempre porque reconoce que es “un enfermo” de lo que hace: “Me encanta.
Donde yo me aprieto más es en mi día a día, en mis entrenos, y después las carreras normalmente son con un nivel más bajo. Eso te lo dice todo.
Estar con 40 años lesionado y, cuando me he recuperado, siempre he buscado el máximo de lo que tengo hoy. Ir a las carreras y reclamar para que sea más difícil, teóricamente, lesionado no te beneficia, pero es parte de mi carácter y es lo que me ha llevado a ganar tantos años”.
De hecho, la competición ha vuelto a cambiar este año. Una especie de método ‘anti-Bou’ que no logran hacer que funcione, porque el campeón cada año se supera y, con su mentalidad de estratega, se acaba adaptando para volver a salir airoso.
“Cuando llevas tantos años ganando, siempre los reglamentos cambian y nunca te van a ir a favor. Van a favor, como mínimo, de igualar las cosas.
Pero lo que ha pasado aquí es que yo, por ejemplo, ganaba muchas carreras porque hacía una primera vuelta muy buena y ellos miraron que yo la primera vuelta hacía 10 puntos y luego me costaba mejorar la segunda vuelta.
Y veían que el segundo, la primera vuelta, hacía 20 o 25. Yo había ganado la carrera en la primera vuelta. Lo que hicieron fue hacer una carrera a una vuelta, otra carrera a otra vuelta y, el año pasado, pusieron que ganaba el que ganaba la segunda vuelta, en caso de empate.
Entonces yo me pasaba que ganaba la primera vuelta y luego tuve que reinventarme para poder bajar puntos la segunda vuelta y mejorar más.
El año pasado pillé un poco más, pero este año me he reinventado en los entrenamientos y me ha beneficiado el reglamento”, contaba Toni, con una sonrisa y dejando claro que nada ni nadie parece poder tumbarle.
Ni siquiera los cambios de reglamento. “Ya les dije, ahora me gusta el reglamento. Inventad otra cosa”, vacilaba el piloto del Repsol Honda, que ya desquicia hasta a quien pone las nombras.
E imaginen entonces a sus rivales, especialmente a los dos más directos, Jaime Busto y Gabriel Marcelli, que siguen esperando su momento o la oportunidad de poder ser el que debanque a la leyenda.
Y esa es la mayor motivación que Bou ve en ellos: “Hay una resignación, evidentemente, pero como una motivación también a decir: ‘Como lo gane yo, como yo sea el que lo gane, voy a tener un premio multiplicado’”.
Lo que tiene claro es que le ganarán más pronto que tarde: “No, invicto no me voy, seguro. Por mi carácter, seguro que me van a ganar”.
Y aunque este 40º Mundial se sentía un poco la culminación de su carrera, parece que queda Bou para rato si su físico lo pemite. “Yo también lo veía así”, reconoce el piloto, que también confiesa que no seguirá si no está bien físicamente: “Los tres meses que he estado entrenando con este dolor no tenía ganas.
Te levantas y sabes a lo que vas y no quieres ir. Después, hubo una época en la que no quería competir porque empezé a estar mucho mejor, pero sabía que en la carrera me iba a hacer daño, porque entrenando ya no me hacía daño, pero en la carrera me iba a hacer daño seguro y me daba una pereza increíble”.
Así que la realidad es que le retirará más el físico que un rival y él mismo lo asume: “Sí, de hecho, ya estoy bastante al límite porque el año con el hombro así, pues ya empezó a molestar la rodiall también porque no iba bien. T
e caes y no te caes bien porque proteges solo lo que tienes más mal y entonces estás más patoso. Te das cuenta que van pasando los años y, estoy mucho mejor de lo que pensaba, pero sí que te retira”.
Y, aunque el Dakar lo sigue decartando y el Hard Enduro es difícil sin apoyo de una gran marca (Honda no está implicado en ese tipo de campeonatos),
Toni sí tiene en mente nuevos proyectos que ayuden a dar más visión a su deporte y hacerle ganar una presencia que sí tiene en países como Gran Bretaña o Italia, donde la afición es mucho mayor: “Tengo ganas de hacer más cosas, implicarme en proyectos como, por ejemplo, en la carrera de Fórmula 1, pues montar una exhibición.
Hacer cosas, hacer crecer este deporte, hacer crecer mis redes, buscar nuevos retos que también me motiven, pero siempre compitiendo”.
Y sorprende escucharlo. Con 40 años, querer seguir compitiendo al máximo nivel. Y es que, como él mismo dice “es como una droga, no quieres dejarlo”, porque ya no es su trabajo, es su pasión y, de no dedicarse a esto, “mi afición sería esta”.
“Realmente compites para ganar, pero no solo practicas el deporte para ganarlo. Practicas porque es tu pasión”, añade, así que retirarse es algo que tendrá que tener “muy meditado”.
Por eso, también entienden la ambición de Leo Messi o Cristiano Ronaldo, que se resignan a parar: “Messi yo creo que es un tío que puede tener todo lo que quiera, pero él lo que quiere es jugar a fútbol. Es lo que le llena. Y Cristiano igual”.
Y, al igual que ellos persiguen los goles, él persigue Mundiales y, lo que le queda, ganar todo: “Es un objetivo de hace años y no lo consigo (risas). He tenido varios años de estar muy,muy cerca. En el indoor sí que he ganado muchas veces, pero en el outdoor pasan cosas que no puedes controlar”.
¿Y otra cosa que le falte?: “Perder y volver a ganar, eso es algo que falta en mi carrera. Lo encuentro de campeones de verdad. Los que se levantan y vuelven y son capaces de volver a ganar. Eso es muy difícil”.
Pues algo como lo que ha hecho Marc Márquez, lesionado también del hombro y con el que mantiene muy buena relación: “Además de un buen amigo, es una super inspiración. He estado tocando ese brazo y comparandolo con el mío”.
La diferencia está en que el de Ducati sí sabe lo que es perder Mundiales... algo que todavía no ha catado un Toni Bou que confiesa tener “muy mal caracter al perder”, pero un pensamiento claro en todo esto: “No tengo miedo al fracaso”.
Y eso es lo que le hace seguir ganando a golpe de récords, para ser aún más eterno en el deporte.