CER | 06/07/2026
Dramáticos momentos: Álvaro Muñiz y Néstor Casal en un Rallye Rías Baixas del que salen agradecidos de haber podido salvar su integridad física después de una desafortunada salida de carretera.
Así vivió Álvaro Muñiz los dramáticos momentos tras su accidente en Vigo
Una rotura en su Skoda les llevó a caer barranco abajo, produciéndose un incendio del que por suerte pudieron escapar
Nada salió según lo esperado para Álvaro Muñiz y Néstor Casal en un Rallye Rías Baixas del que salen agradecidos de haber podido salvar su integridad física después de una desafortunada salida de carretera.
La rotura de un tornillo clave en la rueda delantera derecha les llevó a perder la llanta al completo, provocándoles una salida de carretera a 150km/h, cayendo barranco abajo.
Con Casal magullado, Muñiz intentó buscar ayuda, pero el fuego apareció para obligarles a huir con el único objetivo de ponerse a salvo.
Gracias a su sangre fría, tanto Muñiz como Casal pudieron escaparse de la zona pese a los dolores y golpes recibidos, alcanzando la victoria más importante que han archivado nunca, la de salir casi ilesos de un accidente de tal magnitud.
En la mañana de hoy, Álvaro Muñiz ha subido una publicación comentando todo lo sucedido de esta manera: "Como todos sabéis, este sábado sufrimos un fortísimo accidente.
Pensando ya solo en terminar y celebrar con nuestro equipo mis 25 años corriendo, se rompió el tornillo más importante,en la peor zona, arrancándose la rueda delantera derecha a 150km/h y saliendo literalmente volando por un barranco.
El primer impacto fue brutal, el segundo muy muy fuerte, y la caída parecía no acabar nunca.
Yo perdí parcialmente la visión por unos segundos, pero por suerte estaba consciente y medianamente bien. A Nestor le golpeó el extintor en la cara, haciéndole mucho daño.
Al principio hablaba pero después se fue apagando hasta perder el conocimiento, se me encogió el corazón, parecía lo peor. Le hice el boca a boca y poco después abrió los ojos. No sé cómo describir lo que sentí en ese momento.
No podía moverse, no sentía las piernas, así que le di su teléfono, le dije que iba a escalar hasta la carretera y parar un coche. Pero cuando estaba a 15 metros… “Álvaro! Fuego! está ardiendo el coche!” Lo sorprendente es que no podía verlo, estaba sentado en el baquet todavía y el fuego empezó atrás.
Lo escuchó y lo olió, y le salvó la vida. Volví a bajar rápido y lo saqué como pude, lo aparté un poco e intenté apagar el fuego, pero no fui capaz, había mucha maleza y hacía calor, la situación era extremadamente delicada.
Tiré el extintor y me despedí del coche, de todo lo que había dentro. Parte de mi vida se quedaba allí.
Intentábamos avanzar hacia arriba, hacia la carretera, pero las llamas nos ganaban terreno subiendo, así que avanzamos lateralmente. Nos salvó la vida también esa decisión.
Todavía no me explico cómo conseguimos escapar de ese maldito infierno. 10min eternos, solos, doloridos, exhaustos, pero salimos casi ilesos de lo que parecía que sería el final. Una entre un millón.
Jamás olvidaré cada detalle de lo que allí vivimos. Esto sí que fue una victoria. La victoria de nuestras vidas, nunca mejor dicho. Gracias de todo corazón por la fuerza, apoyo y cariño que nos estáis mostrando desde el primer momento.
Sin duda, hace todo mucho más llevadero. No sé el tiempo que nos llevará, pero volveremos. Un abrazo grande a todos."
Cerraba su relato en las redes Álvaro Muñiz