Tendencia | 26/05/2026
Ferrari abrió un nuevo capítulo en su historia con la presentación del Luce, el primer modelo completamente eléctrico desarrollado por la marca de Maranello.
Luce: así es el primer Ferrari 100% eléctrico de la historia
La marca italiana presentó un deportivo de 1.050 CV, cuatro motores y más de 530 km de autonomía.
Ferrari abrió un nuevo capítulo en su historia con la presentación del Luce, el primer modelo completamente eléctrico desarrollado por la marca de Maranello.
Presentado en Roma, el nuevo deportivo no solo representa el ingreso definitivo del Cavallino Rampante a la era de la electrificación, sino también una reinterpretación de su ADN, combinando prestaciones extremas, tecnología de vanguardia y una inédita configuración de cinco plazas.
La presentación tuvo un fuerte componente simbólico. Ferrari eligió la Vela de Calatrava, en la Ciudad del Deporte de Roma, para mostrar el Luce exactamente 79 años después de la primera victoria oficial de la marca, conseguida el 25 de mayo de 1947 por el Ferrari 125 S con Franco Cortese al volante.
Un Ferrari eléctrico con cuatro motores y prestaciones de superdeportivo
El Ferrari Luce fue desarrollado sobre una plataforma completamente nueva, diseñada específicamente para vehículos eléctricos. Su sistema de propulsión está compuesto por cuatro motores eléctricos independientes, uno por rueda, que entregan una potencia combinada de 1.050 caballos.
Gracias a esta configuración, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos, mientras que su velocidad máxima supera los 310 km/h. La energía proviene de una batería estructural de 122 kWh desarrollada y fabricada íntegramente en Maranello, que permite una autonomía superior a los 530 kilómetros.
Además, cuenta con arquitectura eléctrica de 800 voltios y admite cargas ultrarrápidas de hasta 350 kW.
Tecnología inédita para la marca italiana
Entre las principales innovaciones del Luce se destacan las cuatro ruedas direccionales independientes, las suspensiones activas derivadas del Ferrari F80 y un sofisticado sistema de torque vectoring capaz de gestionar individualmente la entrega de potencia en cada rueda.
La nueva Vehicle Control Unit (VCU) coordina todos los sistemas dinámicos del vehículo, actualizando los parámetros de funcionamiento hasta 200 veces por segundo para optimizar comportamiento, eficiencia y prestaciones.
Ferrari también desarrolló una solución específica para uno de los desafíos habituales de los vehículos eléctricos: la sensación de aceleración instantánea. Mediante un sistema patentado de gestión del par, el conductor puede modular la entrega de potencia y la recuperación de energía a través de las levas ubicadas detrás del volante, logrando una experiencia de conducción más progresiva y deportiva.
Un sonido diseñado para emocionar
Consciente de que el sonido es una parte fundamental de la experiencia Ferrari, la marca creó un sistema inédito que genera una firma acústica propia basada en las vibraciones reales de los componentes mecánicos.
Un acelerómetro ubicado en el eje motriz capta las vibraciones producidas por los órganos giratorios y las procesa en tiempo real. Posteriormente, un sistema de amplificación interior y exterior reproduce únicamente aquellos sonidos considerados funcionales para la conducción, permitiendo que el vehículo conserve una personalidad sonora distintiva.
Según Ferrari, el Luce también se convierte en el modelo más confortable de su historia gracias a un exhaustivo trabajo en reducción de vibraciones y ruidos, incluyendo un subchasis trasero elástico y nuevas soluciones de aislamiento acústico.
Diseño firmado por Jony Ive
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es que el diseño fue desarrollado junto al estudio LoveFrom, liderado por Jony Ive, histórico responsable de diseño de Apple, y Marc Newson.
La colaboración permitió explorar un lenguaje estético completamente nuevo para Ferrari. La silueta está dominada por una gran superficie vidriada continua, denominada “glass house”, que recorre gran parte del vehículo y contribuye tanto a la eficiencia aerodinámica como a la amplitud interior.
Las ópticas quedan prácticamente ocultas cuando están apagadas y las llantas alcanzan dimensiones récord para un Ferrari de calle: 23 pulgadas adelante y 24 pulgadas atrás.
Cinco plazas y cuatro puertas: una Ferrari inédita
La arquitectura eléctrica permitió a los ingenieros replantear completamente la distribución interior. Por primera vez, un Ferrari ofrece cinco plazas reales y cuatro puertas, algo imposible de lograr con la tradicional configuración de motor delantero-central y transmisión trasera utilizada en otros modelos de la marca.
El habitáculo combina materiales premium como aluminio anodizado reciclado, cristal Corning Gorilla Glass y cuero de alta calidad. También incorpora una interfaz que mezcla comandos físicos y digitales, junto con un sistema de audio de 3.000 vatios y 21 parlantes desarrollado específicamente para este modelo.
El Ferrari más eficiente de la historia
La aerodinámica fue otro de los pilares del proyecto. Ferrari asegura que el Luce posee el coeficiente de resistencia más bajo jamás alcanzado por uno de sus modelos de producción.
Para lograrlo, incorpora rejillas aerodinámicas activas que regulan el flujo de aire hacia los radiadores, además de una suspensión capaz de reducir automáticamente la altura del vehículo a altas velocidades.
La estructura combina aluminio fundido, extruido y reciclado, permitiendo reducir aproximadamente un 70% las emisiones de CO? asociadas a su fabricación.
Un nuevo capítulo para Maranello
Con el Luce, Ferrari completa la estrategia multienergética anunciada en 2022 y reafirma su postura de neutralidad tecnológica. La electrificación pasa a formar parte de la oferta de la marca sin reemplazar a los motores de combustión o híbridos, sino como una alternativa destinada a ampliar las posibilidades de diseño, rendimiento y experiencia de conducción.
Más que un simple deportivo eléctrico, el Ferrari Luce busca convertirse en una nueva interpretación del Cavallino Rampante, manteniendo intacta la emoción característica de la marca mientras explora los límites de una nueva era tecnológica.