Motocross | 25/05/2026
Daniela Guillén terminó el día en Francia con la cara completamente embarrada, pero una sonrisa que era imposible de ocultar entre los restos de una carrera que la encumbró a lo más alto.
Daniel Guillén empieza por todo lo alto
“Estaba muy motivada y tiré, tiré y tiré”, comenta la española, sobre una remontada en Francia que le vale para salir líder de la primera prueba del Mundial femenino de Motocross.
Daniela Guillén terminó el día en Francia con la cara completamente embarrada, pero una sonrisa que era imposible de ocultar entre los restos de una carrera que la encumbró a lo más alto. Su felicidad tenía un por qué y como no podía ser de otra manera era una victoria que tenía recompensa por partida doble.
Porque el triunfo en el gran premio inaugural de la temporada para el Mundial femenino de Motocross, iba acompañado de una placa roja que destaca a la piloto del Mequitec GASGAS Racing Team como primera líder del certamen.
Por delante queda todo un curso que celebrar, pero nadie priva a la española de empezar por todo lo alto en un fin de semana donde no todo fue sencillo.
Desde el comienzo Guillén se encargó de dejar claro que tenía el ritmo necesario para ser aspirante a todo. Pero la imprevisibilidad de las carreras le pasó factura a la catalana en dos salidas mejorables que al final y afortunadamente no fueron decisivas.
Para empezar, porque en la primera manga Daniela remontó hasta la segunda posición. Y tan solo un día después dio el estacazo definitivo, tras una gran recuperación desde la 13ª posición, que le permitió igualar los resultados de Kiara Fontanesi en el fin de semana.
Aunque en este caso, el triunfo en la manga del domingo sí fue decisivo para que la española ponga rumbo a Alemania como líder del Mundial.
En apenas una vuelta la piloto de GasGas ya había recuperado nueve posiciones y rodaba en la cuarta posición, tras una exhibición magistral “en un circuito que estaba difícil para adelantar”, como confesó Guillén.
Esa pronta recuperación marcó el devenir del gran premio, ya que no perdió demasiado tiempo en acercarse a la cabeza y menos todavía en superar a la tercera y segunda plaza. Porque la española dejó atrás a Van Drunen y Van der Vlist en la misma curva.
Daniela activó el modo fácil hasta que llegó a la posición de Fontanesi; a quien intentó “atacar dos veces, pero con las dobladas era muy complicado porque apenas había dos trazadas y no podía arriesgar más de la cuenta”. Aún así, encontró la manera de hacerlo y no tardó demasiado.
Fue en la vuelta cinco cuando la española encontró la ocasión perfecta para superar a una seis veces campeona del mundo. Fontanesi no tuvo opción a réplica pero tampoco, de aguantar un ritmo que ya rodando en solitario fue inalcanzable para la italiana.
Y Daniela lo sabía: “Hoy he salido muy atrás, estaba muy motivada y he salido como la doce o trece. He remontado rápido y hacia la quinta o sexta vuelta ya me había puesto primera. Adelanté a Kiara y a partir de ahí tiré, tiré y tiré porque llevaba muy buen ritmo”.
Tanto, que cruzó la meta con casi 13 segundos de ventaja, “muy contenta” y sin perder el foco: “Alemania la semana que viene”.