CER | 30/04/2026
Carlos Sainz nunca dejará de ser piloto de rallys y aunque el próximo enero saldrá a buscar su quinto triunfo en el Dakar, en el día de ayer le tocó reencontrarse con sus orígenes junto a Plenergy.
Sainz vuelve a los orígenes
El bicampeón del mundo de rallys y cuatro veces ganador del Dakar se pone al volante de un Ford Fiesta Rally2, con AS en la plaza del copiloto. “La próxima en la Raptor”, emplaza Carlos.
Carlos Sainz nunca dejará de ser piloto de rallys y aunque el próximo enero saldrá a buscar su quinto triunfo en el Dakar, en el día de ayer le tocó reencontrarse con sus orígenes junto a Plenergy.
La compañía organizó una jornada de copilotaje con el bicampeón del mundo en una pista de tierra estrecha pero rápida, que era el escenario perfecto para poner a prueba el Ford Fiesta Rally2.
En esas condiciones era fácil hacer trabajar los 320 CV de potencia de la unidad que procede directamente de M-Sport, fábrica que desarrolla también la Raptor del Dakar. Sobre todo con las manos de un piloto que convirtieron una ratonera en una sala de juegos.
Con AS en el asiento de copiloto, todo se sintió fácil durante los 7,5 kilómetros de recorrido (dos de ellos fueron de enlace) que completaban la distancia total de la jornada.
Y una vez pisó Sainz el acelerador, solo se podía disfrutar de acompañar a la leyenda en uno de esos tramos que tantos éxitos le dieron en el pasado. “Esta competición ha sido principalmente mi vida, todo empezó ahí”, reconocía el español a este diario, antes de admitir que “conducir un coche de rallys siempre es un placer”.
Y no solo eran palabras, porque la sonrisa acompañó al madrileño durante toda una jornada acompañada también de su esencia; pues en cada salida Carlos iba perfeccionando el set-up para sentir el coche cada vez más suyo.
Por mucho que trabajase con la misma rigurosidad, el rostro de Sainz era mucho más relajado que de costumbre, cuando las cosas importantes están en juego. Pero sabía que el día de ayer era diferente: “A fondo hay que ir cuando hace falta, hoy era el día de disfrutar”.
Lo hizo Carlos en una especie de test que nunca está de más para sumar kilómetros, antes de volver a ponerse al volante de su Raptor en Argentina para seguir preparando el Dakar.
Y también lo hizo AS en una de esas citas especiales que tiene que volver a repetirse; aunque ahora con la unidad junto a la que compite la marca del óvalo en el mítico raid.
“La próxima vez te toca subir a la Raptor”, emplazó el español, después de un paseo inolvidable con la unidad que compite en la antesala de la categoría reina en el WRC.