Editorial | 02/07/2024
Enamorados de la ilegalidad: Dejé pasar un tiempo, la vergüenza ajena, que es sorda y duele, me llamaban a silencio porque los que la generaban eran hasta no hace mucho de mi estima.
Enamorados de la ilegalidad: Dejé pasar un tiempo, la vergüenza ajena, que es sorda y duele, me llamaban a silencio porque los que la generaban eran hasta no hace mucho de mi estima.
Seguramente el formateo cognitivo/emocional salió con fallas. ¿Qué es eso de respetar las leyes y las autoridades constituidas? Errores propios de un ser estructurado bajo normas arcaicas.
En cualquier deporte la clave es la disciplina y el sacrificio, eso no se encuentra en una pista ni en la ruta. Dejemos de quitarle la culpa a los protagonistas. Están en la misma bolsa con los dirigentes.
En esta jornada que ‘festejamos’ el Día Internacional del Periodista Deportivo, veo que pasar a la clandestinidad ‘garpa’ y son los nuevos vientos con la vieja dirigencia perdedora las que marcan tendencia.
Dicho esto, vayamos a los bifes:
Los últimos acontecimientos dejan al desnudo la idiosincrasia argenta, que, tras pasar por un scanner cultural, solo queda un puñado de huecas elucubraciones que rozan un peligroso apego a lo ilegal.
No solo de propios y extraños dejan dividido en dos, los que cumplen un mandato y los que perdieron, más no toleran esperar el ciclo de su mandato no legado, sino que, desde el primer día, desde el llano prueban por diferentes medios su destitución. En casos puntuales, con diferentes y ‘creativas’ triquiñuelas lo logran.
A sabiendas, luego de un exhaustivo estudio de mercado, que su mensaje va ser tomado de buen modo, ya que el público al que está dirigido siempre careció de criterio propio y actuó en manada, el éxito está asegurado.
Con la no menos inestimable colaboración de los juglares del régimen que son expertos en monetizar sus elogios, sean estos de los mandos naturales como los que se manejan en la clandestinidad y su peligroso apego a lo ilegal.
Un par de ejemplos escuchados por ahí, -hay audios como testimonios-. Uno de ellos elogiar el ‘estupendo campeonato del 2023’, temporada donde los ilegales tomában el poder por asalto y el juglar monetizaba sus elogios.
Otro, que, en el paroxismo del relato, esgrimía las futuras banderas amarillas, los Autos de Seguridad y los abandonos que auparían a su pollo que no podía salir del fondo del lote, sitial que lo tiene de abonado.
Ni hablar de los gurúes flojos de papeles con la justicia, que fogoneaban desde ‘bastidores’. Que, por cumplimiento, cual Ley de Murphy, la traición llegará hasta sus retoños. Retirándose masticando, con una enorme melancolía, el polvo de la intra derrota…
En otros, los más creativos, con la nostalgia como vendedora estrella, un par de malos perdedores, sumando a un grupo de ‘rebeldes’ que vienen desde la clandestinidad a formar parte de este nuevo orden, de los que tienen experiencia en andar por la vida lejos de los mandos naturales, sumado al fuerte respaldo mediático, juglares que monetizarán sus informes, tomando así cautiva a una mayoría silenciosa que cambiará de collar, pero no dejarán de ser perros.
Es por ello que citamos una frase dicha por Mariano Moreno en el lejano 1810, tiempos que otros hombres preclaros tenían por fin la unión, formar un país, para independizarse del Reino de España, ya que hoy los integrantes de la manada, exultantes estrenarán sus nuevos collares…
«Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía» - Mariano Moreno
Este solo ha sido un pequeño aporte a la confusión general…